
No te puedes rendir, no puedes tirar la toalla. Las malas palabras, los malos silbidos, los gestos despreciables simplemente son flechas que debes esquivar. Los partidos no acompañan, la sinceridad pasa factura, las lesiones ahora golpean, pero tú eres más grande. Saltar al campo e intentar hacer el partido de tu vida, cada encuentro es diferente, cada uno de ellos te va dejando en la historia. La vida es así, no todo va a ser de color rosa, el camino sin luz ha empezado pero al final de él siempre se encuentra el sol. Siempre está brillando para ti, aunque a veces parezca que no está. Que critiquen, que hablen, pero tú eres más grande. No te dejes llevar por el desaliento… Lo repito y lo diré mil veces más, es imposible que de la noche a la mañana te conviertas en un “paquete”. Quizás algunas personas te veamos con distintos ojos, quizás no veamos esa lentitud que algunos te atribuyen y el mal juego del que hablan. No puede ser, tú eres el rey de la elegancia, el número uno en distribuir el balón, el capo del centro del campo. Paso a paso, coger la pelota y darla al mejor compañero, y si se da atrás es porque no se puede tirar hacia delante… ¿Por qué ahora dicen que eres el que sobra en el equipo? ¿Por qué ahora te lapidan cada vez que saltas al campo? Se necesita tiempo para coger ritmo, se necesita partidos para volver a ser el mejor. Se olvida la gente de que quien construía nuestro juego se fue.. Esa misma gente dicen que vives de viejos tiempos, pero sabemos que no es así. Puedes, Enzo, tú puedes. Volverás a mostrar que el balón solamente es feliz a tu lado.. y que no hay derrota en el corazón del que lucha.
No te rindas, no caigas. Hay un pequeño ejército a tu lado esperando la victoria final.

Enorme, como siempre, con cada texto te superas.
ResponderEliminarLo que tiene que hacer Enzo es no mirar tanto lo que opina la gente deél y centrarse en lo suyo para poder callar boquitas.
Yo sigo confiando en que volverá a ser el de siempre, que esto sólo es una mala racha de la que saldra muy, muy pronto.
Todavia hay gente que seguimos creyendo en él.